Tuesday, August 02, 2005









EL SITIO ARQUEOLOGICO “LA PUNTA DE BAYAHIBE”

PRIMEROS AGRICULTORES TEMPRANOS DE LAS ANTILLAS
ASENTADOS EN LA COSTA SURESTE DE LA ISLA DE SANTO DOMINGO

JOSE GABRIEL ATILES BIDO
ADOLFO LOPEZ BELANDO



INDICE

ANTECEDENTES

EL TOPONIMO BAYAHIBE

CARACTERÍSTICAS GEOLÓGICAS DE LA ZONA

CORRIENTES MARINAS

CLIMATOLOGIA

BIOLOGIA

LA PERESKYA QUISQUEYANA

REFERENCIAS RELATIVAS AL POBLAMIENTO DE BAYAHIBE

LAS PRIMERAS EXPORACIONES ARQUEOLOGICAS EN BAYAHIBE

TRAZADO PLANO DE UBICACIÓN DEL YACIMIENTO

ESTADO DE SITUACIÓN DEL SITIO

PLAN DE TRABAJO

DIARIO DE CAMPO

ANÁLISIS DE LOS PORCENTAJES DE MATERIALES DEL POZO “A”

CONCLUSIONES DEL TRABAJO POR NIVELES DEL POZO “A”

ANÁLISIS DE LOS PORCENTAJES DE MATERIALES DEL POZO “C”

CONCLUSIONES DEL TRABAJO POR NIVELES DEL POZO “C”

LOS GRUPOS CON INDUSTRIA DE CONCHA EN EL CARIBE

LOS GRUPOS CERAMISTAS TEMPRANOS

CONCLUSIONES

BIBLIOGRAFIA

ANEXOS: Resultados datación por c-14, estudio palinológico, estudio de fauna y estudio de los restos óseos humanos.

EL SITIO ARQUEOLOGICO “LA PUNTA DE BAYAHIBE”
PRIMEROS AGRICULTORES TEMPRANOS DE LAS ANTILLAS ASENTADOS EN LA COSTA SURESTE DE LA ISLA DE SANTO DOMINGO


ANTECEDENTES
Durante los trabajos de construcción de las nuevas aulas de la escuela de Bayahíbe, financiados por TOI (Iniciativa de Touroperadores por un Turismo Sostenible) en colaboración con la Asociación de Hoteles Romana Bayahíbe, Adolfo López, detectó la existencia de un importante yacimiento arqueológico, Comunicandose al Museo del Hombre Dominicano, fue enviado Gabriel Atiles en ese entonces Director del Departamento de Arte Rupestre y Espeleologia de esa Intitucion quien determino su importancia, los trabajos de edificación fueron interrumpidos hasta tanto se procediera a realizar una excavación de urgencia, excavacion que nos ha permitido conocer una página, hasta este momento oculta, de la historia de Bayahíbe que tiene una importante repercusión en el conocimiento del poblamiento de las Antillas Mayores por parte de grupos agricultores tempranos.

El día 20 de agosto del 2004 el arqueólogo Adolfo López asesor de la Asociaron de Hoteles Romana Bayahíbe e investigador adscrito del Museo del Hombre Dominicano informó a dicho museo de la existencia de materiales arqueológicos en las zanjas de cimentación de la ampliación de una escuela en Bayahíbe y solicitó a la directiva que enviase investigadores a la zona, para evaluar la naturaleza del sitio.

Se trasladó al Bayahíbe el arqueólogo Gabriel Atiles Bido, quien junto con el arqueólogo Adolfo López realizó una detallada prospección del lugar. En montículos de arena y tierra producto de los movimientos de tierra realizados para hacer la cimentación del edificio, se encontró e identificó abundante material de conchas y lítica característicos de los sitios pre cerámicos y tambien se constató la existencia de restos cerámicos revueltos con el resto de los materiales. Posteriormente se comunicó el hallazgo al Sub-Director del Museo del Hombre Dominicano, y esté, ordenó oficialmente detener la construcción, (ya parada por los mismos promotores al comprobar la existencia del yacimiento arqueológico) como establecen las leyes dominicanas en tales ocasiones. Para los fines de elaborar un informe del sitio se colectaron algunos artefactos en concha, lítica y cerámica.

Dado el interés de este yacimiento y la falta de fondos del Museo del Hombre Dominicano para emprender los trabajos de excavación, los arqueólogos Gabriel Atiles Bido y Adolfo López propusimos al director del Museo del Hombre Dominicano destinar, con autorización de los donantes (cadena hotelera Coral by Hilton) unos fondos que teníamos asignados de manera personal para un proyecto arqueológico en el Parque Nacional del Este.

En fecha viernes 1 de octubre nos reunimos con el director del Museo del Hombre Dominicano y le expusimos que podíamos realizar los trabajos en Bayahíbe con personal del museo y aportes de logística de la Asociación de Hoteles Romana Bayahíbe. De esta manera se obtuvo la correspondiente autorización oficial y comenzamos los trabajos de excavación en el yacimiento arqueológico provistos de los correspondientes permisos del Museo del Hombre Dominicano .

Las excavaciones arqueológicas comenzaron el día 3 de octubre del 2.004 y finalizaron en día 9 del mismo mes y año. Los estudios que engloba este trabajo y que han sido realizados por diferentes expertos son los siguientes:

1 – Análisis, identificación y clasificación del ajuar en concha, la industria lítica y la cerámica. Trabajo realizado por los arqueólogos Gabriel Atiles Bido y Adolfo López.

2 – Datación de dos muestras de concha mediante el método de C-14. Encargado al laboratorio Beta Analithic de Miami y realizado por el Dr. Darden Hood.

3 – Estudio de dieta en base a los restos de fauna encontrados. Encargado al masto zoólogo del Museo de Historia Natural José Lembert.

4 – Estudio de polen para conocer las especies de plantas utilizadas por los pobladores y especialmente tratar de localizar restos de “Pereskya quisqueyana”. Encargado al palinólogo del Museo del Hombre Dominicano Joaquín Nadal.

5 – Estudio de los restos óseos humanos encontrados en el enterramiento. Encargado al antropólogo físico del Museo de Historia Natural Fernando Luna y a la antropóloga Glenys Tavarez.

De esta manera, aun cuando la excavación entra dentro de la categoría de intervenciones de urgencia, hemos logrado obtener una visión clara y bastante completa del yacimiento arqueológico que nos ocupa, aunque esperamos poder utilizar estos datos para realizar excavaciones más extensas y detalladas que nos ofrezcan un panorama completo de los agricultores tempranos asentados en Bayahíbe.

EL TOPONIMO BAYAHIBE

Bayahíbe es una palabra indígena. Su significado no lo conocemos con seguridad, pero existen muchos topónimos tainos que incluyen la palabra taina Baya. “Baya” es el nombre que se le daba a un molusco bivalvo, parecido a las almejas que se encuentran pegados a las rocas o a las raíces de los mangles. “Jibe”, o “Hibe” (es la misma palabra) corresponde al nombre que le daban los indígenas a una especie de cedazo fabricado con palitos que se utilizaba para tamizar la harina de yuca durante el proceso de la fabricación del cazabe.

Tambien se ha localizado esta palabra como el topónimo de un arrollo de La Vega, en la República Dominicana y tambien se encuentra la palabra Bayahíbe como el nombre de un naboría del cacique de Puerto Rico llamado Caguas, quien trabajo en la hacienda real del Toa entre los años 1.516 y 1.517.

Es difícil dar una idea del significado del nombre Bayahíbe, pero por las referencias que tenemos podemos pensar que estaba ligado al agua y posiblemente al mar. Tal vez indicase un lugar a la orilla del mar donde abundasen los moluscos. Lo que sí podemos decir es que es una palabra taina y que tenia un significado concreto, probablemente relacionado con el mar o el agua.




LA PERESKYA QUISQUEYANA

En La Punta de Bayahíbe crece un pequeño grupo de plantas que tienen una importancia extrema dentro de las características biológicas de esta área: la Pereskya quisqueyana Esta especie vegetal es una planta endémica de Bayahíbe y solamente existe un pequeño bosque en este punto constituido por siete ejemplares arborescentes. El género Pereskya se caracteriza por ser una cactácea de tronco leñoso provista de hojas y la especie quisqueyana es conocida por la belleza de sus flores. Concretamente el nombre popular por el que se conoce esta flor rosada es “Rosa de Bayahíbe”.

Existen diecisiete especies de Pereskya y cinco de ellas se encuentran en la Republica Dominicana, donde dos de ellas son endémicas. La especie se encuentra en Centroamérica y el Norte de Suramérica, siendo típica de zonas tropicales húmedas o semi húmedas.

Hasta el momento siempre fue un misterio el origen de la Pereskya quisqueyana, pero otro dato de extrema importancia que nos ha ofrecido la excavación del asentamiento de La Punta de Bayahíbe es el hallazgo de polen de la planta en los niveles datados alrededor del 1.300 antes de Jesucristo, lo cual nos indica que esta especie endémica que solo crece en Bayahíbe, probablemente fue traída por los pobladores del asentamiento precerámico.
La planta hembra cuenta con frutos comestibles. Hasta el momento no conocemos con exactitud si tiene usos medicinales, pues fue descubierta en 1.977 y todavía no se han hecho estudios sobre la misma en este sentido. Esperamos que a partir de ahora se realizaran estudios que nos permitan conocer si esta especie tiene alguna utilidad particular que pudiese ser aprovechada por los pobladores del sitio.
CARACTERÍSTICAS GEOLÓGICAS DE LA ZONA

Bayahíbe se encuentra en el extremo Sureste de la isla de Santo Domingo, en la Bahia de La Altagracia. La parte Este de la República Dominicana es una superficie soliviada, constituida por varias mesetas escalonadas formadas por la acción de las olas en el litoral del mar Caribe. La altura de estas mesetas oscila entre los 3 y los 40 metros sobre el nivel del mar.

En el área existe la falla geológica Bayahíbe-Valle de la Sábila, que corre al Noroeste del pueblo. A partir de esta línea la superficie tiene un suave declive hacia el mar. El subsuelo de Bayahíbe está constituido principalmente por roca caliza extremadamente porosa, llena de huecos con desechos de corales y otros organismos fosilizados. El drenaje es excesivo al ser suelos poco profundos y porosos, haciendo que la mayor parte de las precipitaciones se filtren con rapidez a los estratos más profundos.

En Bayahíbe no existen fuentes de agua dulce superficiales. Por un lado la composición física del suelo y la porosidad del substrato de roca calcárea y, por otro, la topografía relativamente plana, hacen que en esta zona no existan ríos o arroyos. En el área del pueblo existen varios afloramientos de agua dulce que constituyen hermosos manantiales. Estas fuentes de agua subterránea eran utilizadas por los pobladores prehispánicos quienes los conocían con el nombre de “jagüeyes”.

CORRIENTES MARINAS

Resulta de sumo interés identificar las corrientes marinas que se dan en la costa de Bayahíbe. Los desplazamientos migratorios de pueblos venidos por mar desde el continente se basan en buena parte en el movimiento de las masas de agua marina y la zona que nos ocupa es uno de los lugares donde pasan de manera evidente las corrientes marinas que tienen su origen en el océano Atlántico y recorren las costas de Venezuela y las Antillas Menores.

La corriente que entra en el mar Caribe se origina en la corriente Ecuatorial Norte que discurre desde la parte septentrional del océano Atlántico. Esta corriente que fluye hacia el Oeste se junta con una porción de la corriente Ecuatorial Sur, originando la corriente de las Antillas. La corriente de las Antillas se bifurca en dos ramas: una discurre por el Norte y Oeste en dirección hacia las Antillas y Bahamas y la otra entra de lleno en el mar Caribe. Esta ultima tiene su origen en las aguas que están frente a Suramérica, donde la corriente Ecuatorial unida a la corriente de Guyana penetran frente a la costa de Venezuela y entre las Antillas Menores originando la corriente del Caribe. La corriente del Caribe se dirige hacia la península de Yucatán y el golfo de México pasando frente a la costa meridional de la isla de Santo Domingo.

Las aguas costeras de Bayahíbe están dominadas por la corriente del Caribe que en la zona de Bayahíbe puede alcanzar velocidades entre 11 cm. x seg. hasta 43 cm. x seg. Sin embargo en pruebas realizadas con botellas arrojadas al mar frente a la costa Sur de Puerto Rico y recogidas en aguas de Bayahíbe ofrecieron una velocidad de desplazamiento de entre 6.5 y 8.9 cm. x seg. (Chiappone y otros autores, 2.001).

CLIMATOLOGIA

Bayahíbe presenta un clima tropical húmedo, influido principalmente por la presencia de los anticiclones subtropicales, como son el anticiclón de origen continental, que tiene efectos variables, y el de origen oceánico, que tiene efectos permanentes. También está influido por la acción de los vientos alisios, que son dominantes la mayor parte del año. Llegan cargados de humedad y al pasar por la zona originan las lluvias.

La precipitación media anual es de 1,344.3 mm. Actulmente existen dos estaciones de lluvias. En el periodo entre diciembre y abril es escaso en lluvias, mientras que las precipitaciones son más frecuentes entre mayo y noviembre. La temperatura media anual es de 27.1 grados Celsius con máximas en agosto de 28.4 grados Celsius y mínimas en enero de 24.9 grados Celsius. El mes de junio es el que presenta mayor periodo de insolación con 13.16 horas y el menor se da en diciembre con 11 horas al día.

Los vientos presentan poca uniformidad en su dirección. En tierra firme, durante los meses de junio a diciembre provienen del Este y Noroeste, mientras que de enero a mayo soplan del Este con variaciones del Norte, Sureste y Suroeste.

BIOLOGIA

Dentro del ecosistema de Bayahíbe podemos distinguir los siguientes tipos de asociaciones vegetales: Bosque latifoliado semihúmedo mediano sobre roca calcárea. Bosque latifoliado semihúmedo sobre humedal de agua salobre. Matorrales sobre roca calcárea. Cocotales. En total están reportadas hasta el momento en los alrededores de Bayahíbe 572 especies vegetales, de las cuales 484 son nativas, 53 son endémicas de la isla de Santo Domingo y 35 introducidas. Cabe destacar la presencia de la rosa de Bayahíbe (Pereskia quisquellana), endémica de la zona, que representa el único ejemplo existente de una cactácea provista de hojas, y el cotoperi (Calyptranthes pallens), árbol frutal único en su género que sólo se encuentra en estos parajes.

La planta que más importancia tuvo en tiempos prehispánicos en esta zona fue la Guayiga (Zamia debilis), la cual es muy abundante en Bayahíbe y era utilizada para fabricar un tipo de pan, base de la alimentación prehispánica en toda esta área del país. Entre esta variedad de vegetación los aborígenes contaban con todo tipo de frutos para garantizar su subsistencia y materias primas para fabricar desde sus viviendas y embarcaciones.

Con respecto a la fauna de la zona de Bayahíbe, hasta ahora contamos con los siguientes datos:

Se han reportado en la zona 17 especies de mamíferos, agrupadas en 10 familias, (14 terrestres y 3 marinas), de las cuales 4 especies son nativas, 3 endémicas de la isla de Santo Domingo y 10 introducidas. Entre estas especies podemos destacar la presencia de la hutia (Plagiodonta aedium) y el solenodonte (Solenodon paradoxus), ambos prácticamente extinguidos en la isla, y los delfines (Tursiop Truncatus), el manatí (Trichechus manatus) y la ballena jorobada (Megaptera novaeangliae), también protegidos y en peligro de extinción.

En cuanto a las aves hay reportadas 144 especies agrupadas en 41 familias, de las cuales 78 son nativas, 55 migratorias, 8 endémicas de la isla de Santo Domingo y 3 introducidas. Se conservan especies endémicas tan importantes como el guaraguao (Buteo jamaicensis), y también existen amplias colonias de cotorras (Amazona ventralis), además de todas las especies de aves marinas características de estas costas tropicales. En tiempos prehispánicos esta abundancia de aves suponía una impresionante riqueza para los pobladores de la isla que las utilizaban como fuente de caza.

En las aguas de Bayahíbe se han contabilizado 122 especies de peces. La pesca era una de las actividades principales, en las que se utilizaban todos los recursos que los abundantes arrecifes de coral podían proveer a los habitantes del área. Tambien existen 146 especies de moluscos agrupadas en 53 familias. Destaca la presencia, por su gran abundancia, del lambí (Strombus gigas). Este molusco era una de las principales fuentes de subsistencia para los habitantes del área. Tambien, formando parte del ecosistema marino hay 75 especies de corales pertenecientes a 17 familias diferentes. Se han encontrado igualmente 61 especies de macroalgas.

En cuanto a los crustáceos encontramos 7 especies agrupadas en 5 familias pertenecientes a 6 géneros. Los cangrejos terrestres eran también una abundante fuente de alimento para los aborígenes. Todavía hoy, en la temporada en que salen de sus agujeros para aparearse, se les puede ver a miles alfombrando extensas áreas.

Se han reportado en la zona de Bayahibe 26 especies de reptiles agrupadas en 8 familias, de las cuales 9 son nativas y 17 son endémicas de la isla de Santo Domingo. Entre estos destaca la iguana (Cyclura cornuta), animal protegido y en inminente riesgo de desaparecer en la isla debido a su caza indiscriminada para consumo humano. También cuenta con la tortuga laúd (Dermochelis coriácea) que aún anida en las playas, siendo éste uno de los últimos reductos con que cuenta para su reproducción, al igual que las especies: carey (Eretmochelys imbricata), verde (Chelonia mydas) y caguama (Caretta careta). Tambien existen 7 especies de anfibios agrupadas en 3 familias, de las cuales 1 es nativa y 6 son endémicas de la isla.

En la zona de Bayahíbe encontramos 200 especies de insectos agrupadas en 72 familias representadas por 12 órdenes y 62 especies de arácnidos agrupadas en 23 familias representadas por 5 órdenes. Se puede destacar la espectacularidad de las abundantes arañas cacatas (Phormictopus cancerides), que presentan dimensiones extraordinarias.

Punta de Bayahíbe.





REFERENCIAS RELATIVAS AL POBLAMIENTO DE BAYAHIBE

Bayahíbe es un enclave que se ha mantenido poblado desde los tiempos prehistóricos, lo cual no es de extrañar debido a lo privilegiado de su emplazamiento. Manantiales de fresca agua dulce, una bahía excelente para ser utilizada como fondeadero, abundancia de arrecifes coralinos poblados por peces, moluscos y crustáceos, área terrestre con manglares y zonas susceptibles de ser cultivadas y, por qué no decirlo: una belleza natural extraordinaria.

Abundantes restos de cerámica, generalmente chicoide, objetos de piedra pulida y restos de conchas se encuentran con facilidad en toda la zona del pueblo actual, principalmente en la zona de playa que hay frente a los manantiales más cercanos al mar y en el entorno de los mismos manantiales. Los restos arqueológicos tanto de época Precerámica como del periodo taino atestiguan que Bayahíbe fue un poblado de recolectores, pescadores y agricultores en época prehispánica muy desarrollado.

Si bien en el mismo pueblo no se han realizado todavía excavaciones arqueológicas, a excepción de la que nos ocupa, muy cerca, a unos tres kilómetros, se trabajó en el poblado de la Cangrejera que tambien está dentro del ámbito de influencia de Bayahíbe, concretamente en el centro de la zona hotelera. En este asentamiento, de gran extensión, existe un importante poblado taino, donde el Museo del Hombre Dominicano realizó excavaciones arqueológicas en el año 1.998. Durante esta campaña se encontraron grandes cantidades de cerámica del tipo chicoide, datable entre el año 900 y el 1.500 d. de JC., y la estructura de una plaza ceremonial, además de los enterramientos que los tainos realizaban debajo de sus viviendas. El yacimiento tiene una extensión de más de un kilómetro de diámetro y una potencia estratigráfica de 1.60 m. en algunas zonas, con enterramientos en la base de la secuencia estratigráfica.

La primera vez que los europeos visitaron el área de Bayahíbe fue entre los días 14 y 15 de septiembre de 1.494. Cristóbal Colon, que venia de explorar las islas de Cuba y Jamaica, durante el transcurso de su segundo viaje a América, decidió reconocer la costa Sur de La Española (Miguel de Cunneo). Tenemos noticia que el día 14 de septiembre llego a la isla Iabanea, dándole el nombre de Catalina en honor a la hija menor de los Reyes Católicos. Al día siguiente nos queda constancia de que llegó a la isla Adamanay, a la que su compañero de viaje, Miguel de Cunneo, nombró como Bella Savonese, originado el nombre de Saona, tal como se la conoce hoy.

Entre estos dos días pues, Cristóbal Colon tuvo que fondear su embarcación en algún lugar y no seria extraño que anclase sus naves en la ensenada de Bayahíbe, tal como lo hacen actualmente las embarcaciones que navegan por esta zona, aunque por el momento no podemos tener la certeza absoluta. Tambien tuvo la opción de fondear en la ria de La Romana, actualmente conocida como Río Salado.

La referencia escrita más antigua con la que contamos a cerca de Bayahíbe se la debemos a Sir Robert Schomburgk, quien en 1.852, en su libro “Investigaciones Etnológicas en Santo Domingo”, nos dice los siguiente: “A dos millas i media E.S.E. de la Punta Barlovento, cerca de Quiabón, está Bayahibes, en donde han empezado los buques a cargar maderas, i se considera mejor fondeadero que Quiabón”.

Tambien, en el libro “Geografía de la Isla de Santo Domingo y Reseña de las Demás Antillas”, nos habla de Bayahíbe en 1.915 Armando Rodríguez, en los siguientes términos: “Bayajibe se encuentra en el fondo de la Bahía de La Altagracia, y los buques fondean en seis ó siete brazas de agua, con fondo de arena, a distancia de una milla de la costa. Sus aguas son más tranquilas que las de los fondeaderos vecinos, pues esta protegida por la sobresaliente punta que tiene al S.E.”

Bayahíbe fue siempre un excelente fondeadero para embarcaciones y probablemente, durante la colonia, un asentamiento de pescadores desde época muy antigua. Tambien se utilizó como puerto para sacar la madera de los bosques de Higüey durante el siglo XIX. A partir de ese momento tenemos claras referencia de que en el sitio existía una aldea de pescadores, la cual ha perdurado hasta nuestros días.

Juan Brito un pescador de setenta y dos años de edad nacido criado y residente en la punta de Bayahíbe nos dice que su abuelo y un hermano de este llegaron a la costa de Bayahíbe a finales de los años de 1.870 procedentes desde Puerto Rico y que estos junto a otros puertorriqueños y algunas personas de la zona, fueron los fundadores del poblado de Bayahíbe.

En la actualidad Bayahíbe ha dejado a un lado la pesca como primera actividad para dedicarse de lleno a la industria turística. A partir de 1.990 comenzaron a realizarse excursiones organizadas al Parque Nacional del Este que partían del pueblo y lógicamente las embarcaciones comenzaron a ser patroneadas por los habitantes del lugar. Al aumentar las proporciones de las visitas al área protegida y elevarse el numero de embarcaciones que tienen como base la playa de Bayahíbe, los puestos de trabajo para patrones de lanchas se multiplicaron y la pesca dejo de ser el medio de subsistencia principal de los vecinos del pueblo.

La llegada de los grandes hoteles diversificó las actividades de la población, que en gran medida trabajan ya en la zona hotelera o tienen negocios relacionados con las visitas que los turistas de los hoteles realizan regularmente al pueblo.

LAS PRIMERAS EXPORACIONES ARQUEOLOGICAS EN BAYAHIBE

Bayahíbe ha sido lugar donde hasta época reciente no se han realizado prospecciones arqueológicas de gran amplitud. La primera prospección sistemática en el área fue llevada a cabo por los arqueólogos Ripley y Bullen, investigadores de la Universidad de Florida, en 1.973. Durante estos trabajos se documenta un poblado – cementerio de época cerámica en la playa de Bayahíbe. No se hace ninguna regencia a La Punta de Bayahíbe ni a ningún hallazgo que se pueda relacionar con pobladores precerámicos.

Algo más tarde, en el año 1.975, el arqueólogo Fernando Morban Laucer realizó otro escueto informe arqueológico de Bayahíbe, en el que reporta el hallazgo en superficie de restos de vasijas, burenes, hachas petaloides y conchas. Tampoco en este caso se hace mención de La Punta de Bayahíbe como sitio arqueológico, ni encontramos referencias a asentamientos precerámicos en la zona.

Durante los trabajos de evaluación ecológica rápida del Parque Nacional del Este, en 1.991, el arqueólogo Gabriel Atiles realizó algunas prospecciones en superficie en el perímetro del pueblo de Bayahíbe, constatando la existencia de materiales arqueológicos en la zona de los manantiales y en el área que se ubica frente a la playa más pequeña del pueblo.

En el año 1.993 el arqueólogo Adolfo López realizó una labor de prospección arqueológica en el área, constatando la existencia de restos de cerámica, industria lítica y concha en la zona del pueblo, recolectando diferentes fragmentos de cerámica en el área del “play” de “baseball” y frente a las dos pequeñas playas del pueblo. Tambien localizó los restos del poblado de la Cangrejera, donde se recolectaron abundantes restos de cerámica de tipo chicoide.

Así pues, podemos decir que Bayahíbe, desde 1.973 es conocido como una zona arqueológica importante, aunque nunca se había detectado el poblamiento precerámico de La Punta de Bayahíbe, probablemente porque dada su gran antigüedad, los restos arqueológicos permanecían enterrados y los pocos objetos de coral o concha que podían encontrarse en superficie, no se diferenciaban demasiado de los restos que el mar ha acumulado en esta zona flanqueada por sendos brazos de mar.

TRAZADO PLANO DE UBICACIÓN DEL YACIMIENTO

Las evidencias arqueológicas producto de los movimientos de tierra se encuentran localizados en el sitio denominado Punta de Bayahíbe, a 90 metros al Este hacia el extremo de la punta, a 46 metros Oeste de la iglesia, a 38 metros de la costa hacia el Sur y a 10 metros al Norte hasta la costa.

El yacimiento se encuentra ubicado en el patio de la escuela Sagrado Corazón de Jesús teniendo como limite al Este un bosque de Pereskya quisqueyana especie de cactácea endémica de la zona de Bayahíbe. Al Oeste se localizan las instalaciones de la escuela, la iglesia, algunos establecimientos comerciales y viviendas. Hasta el estacionamiento de autobuses, al Norte, una maya ciclónica y la costa y al Sur tambien la costa.

Las coordenadas del yacimiento arqueológico de La Punta de Bayahíbe son :

En mapa aero-fotogramétrico de 1.960 realizado por el departamento de ingeniería de los Estados Unidos, la hoy denominada Punta de Bayahíbe, aparece con el nombre de Punta Iglesia.



ESTADO DE SITUACIÓN DEL SITIO

Tal como anotáramos en los antecedentes del presente informe, los trabajos de construcción de la escuela fueron detenidos hasta tanto se realizaran trabajos de salvamentos o los estudios arqueológicos que determinara el Museo del Hombre Dominicano. En tal virtud permanecían abiertos dos áreas delimitadas al Sur y al Norte en el patio de la escuela, ambas de diecisiete metros por siete metros con zanjas excavadas a sesenta centímetros de profundidad alrededor del área delimitada.

En la zanjas al Sur ya se habían colocado las varillas para su posterior vaciado en cemento. En este sitio advertimos una menor profundidad en el terreno y menor cantidad de material arqueológico aflorado.

En las zanjas en el extremo Norte que para fines arqueológicos llamamos “ala Norte” encontramos gran cantidad de material arqueológico consistente en majadores de piedras coralina, artefactos en concha y piedras y una gran cantidad de restos alimenticios compuestos en su mayoría por caracoles marinos.

En todo el patio de la escuela se advierten restos de una piso de cemento que fue echado de manera superficial, donde funcionaba una cancha de baloncesto.

El patio de la escuela esta separado del área de la Pereskia quisqueyana por una valla de madera pintada de blanco en malas condiciones, el área aunque señalizada como protegida luce abandonada. Pese a estos pequeños problemas la vegetación se mantiene verde y saludable y la Pereskia quisqueyana en cada una de nuestra visitas en mas de un año esplendorosamente florecida.

PLAN DE TRABAJO

1 - Decidimos cribar todo el material desalojado de las zanjas de cimentación y catalogarlo como material de superficie.

2 - Las zanjas de cimentación serian rellenadas con el material producto de las cribas.

3 - Una vez desalojada el área central donde proyectaba la edificación de las aulas, trazaríamos una sistemática donde realizaríamos calas arqueológicas de identificación.

4 - Las calas se llamarían pozos “A” “B” “C” y “D” cada uno de cuatro por dos metros.

5 - Los cortes serian artificiales de 20 centímetros.

6 - En los cortes estarían a cargo de la colecta Jhonny Rubio y Enrique de los Santos, ambos trabajadores del Museo del Hombre Dominicano, pero contratados con los fondos de la excavación.


7 – Los jornaleros contratados para realizar el trabajo fueron William y Víctor Pie, Francisco Ventura y Javier David.

8 – En la recolección y criba del material superficial nos apoyaron, con enorme entusiasmo, los estudiantes de la escuela de Bayahibe

DIARIO DE CAMPO

Domingo 3 de octubre del 2004

Llegamos el día domingo 3 de octubre del 2004, desviándonos por el cruce del Cuey, ya que a la fecha sigue sin paso el puente Chavon, fuimos a la escuela para trazar el plan de trabajo hablamos con algunos obreros de la zona y acordamos trabajar el día lunes a las ocho de la mañana.

Visita al cuartel de la marina conversamos teniente a cargo a quien pusimos al tanto de nuestra presencia en la zona. Visita a la profesora de la escuela quien se comunicaría con la directora del plantel para dar facilidades para la realización de los trabajos de campo. Deposito de los materiales en un aula de la escuela. Visita a una cueva en la localidad de Boca de Yuma, en la cueva encontramos residiendo de manera temporal a una familia.

Lunes 4 de octubre del 2004

Llegaron los obreros quienes no trabajan por menos de trescientos cincuenta pesos diarios y la comida y solo trabajan de ocho a doce y de dos a cinco, desestimamos a estos jornaleros, porque nuestro presupuesto no cubre estos gastos. Este día llegaron Johnny Rubio y Enrique de los Santos, asistente del departamento de espeleología y asistente de arqueología respectivamente, con quienes trazamos el plan de trabajo de día. Los estudiantes de la escuela Sagrado Corazón de Jesús de Bayahibe y su directora y profesores, colaboraron activamente en los trabajos de preparación del área.

Realizamos el trazado de croquis de ubicación del yacimiento. Realizamos medidas de las zanjas de cimentación. Ubicamos el yacimiento con relación a los componentes del área. Presentación con los maestros de la escuela. Charla a los estudiantes de la naturaleza de nuestra presencia y de la importancia de los materiales allí localizados. Colecta de materiales de superficie con ayuda de los estudiantes de la escuela.

Nuestro primer trabajo consistió en desalojar y cerrar todas las zanjas de cimentación para lo cual llamamos al área de trabajo ala 1 Norte Sección “A” 8.50 metros por siete metros y sección “B” 8.50 metros por siete metros. El material colectado, que fue efectivamente cribado analizado y guardado en fundas de colecta denominados superficie.

De dicho material seleccionado, se identificaron algunos materiales para fines de este informe y lo demás se dejo en fundas cerradas en el patio de la escuela hasta su posterior trabajo o destino oficial. Una vez desalojada el área donde estarían emplazadas las aulas 17 por 7 metros se trazaron cuatro pozos de 2 por cuatro metros que denominamos pozo “A” “B” “C” y “D”. El pozo “A” fue el seleccionado para el corte que se estimo por la estragaría en las zanjas de cimentación, en cortes artificiales de 20 centímetros.

El abundante material de las zanjas nos sirvió para determinar la naturaleza del sitio la criba de artefactos en concha y piedra coralina , la presencia de huesos humanos y de peces del arrecife y de profundidad así como fragmentos de cerámica y artefactos en lítica como Pesas de red nos edifico para la selección de las áreas para las calas y para la metodología a emplear.

Martes 5 de octubre del 2004

Realizamos la contratación de los jornaleros William y Víctor Pie y Francisco Ventura y Javier David instruimos a este personal para el uso de los cedazos y pusimos en claro el origen y naturaleza de nuestro trabajo

ANÁLISIS DE LA COLECTA DEL POZO “A”

POZO “A”
NIVEL 0.00 / 0.20

Inicio de los trabajos 8:55 a.m.

Los primeros centímetros del corte ofrecen tierra húmica, suelta, poca cantidad de materiales arqueológicos o asociables suelo con presencia de raíces y rocas caliza suelta. Materiales contemporáneos, clavos, jeringas de insulina, un proyectil de carabina fragmentos de cerámica, una moneda algunos fragmentos de metal. Todo este material a menos de tres centímetros; presencia de material lítico, ligero aumento de la colecta sensiblemente visible. Presencia de conchas marina “Strombus” población juvenil; presencia de piedra lascada a medida nos acercamos a los diez centímetros.

Resumen del corte arqueológico 0.00 / 0.20

Materiales contemporáneos, en los niveles inmediatamente superiores a diez centímetros, aumento de la colecta a partir de los diez centímetro, restos de alimentos, esencialmente cochas marinas vértebras de pescados y algunos huesos por identificar

ANÁLISIS DE LOS PORCENTAJES DE LOS MATERIALES DEL POZO “A”

POZO A
NIVEL 0.00 / 0.20

conchas
Bivalvos
211 / 54.28%
Strombus gigas
105 / 29.90 %
Citarium pica
28 / 5.95 %
Strombus pugilis
24 / 6.16 %
Strombus gallus
14 / 3.50 %
Murex
7 / 1.70 %
Polidontes
5 / 1.20 %
Arca
5 / 1.20 %
Strombus cotatus
-
Caracolum exelum
-
Conos
-
Trompeta
-
Oliva
-
TOTAL
399
100%


cerámica
Galbo
11 / 84.61 %
Bordes
2 / 15.38 %
Buren
-
Asas
-

Decoradas

TOTAL
13
100%


artefactos en concha
Picos o puntas
7 / 46.66 %
Platos
6 / 40.00 %
Martillos
2 / 13.33 %
Cucharas
-
Gubias
-

TOTAL
15
100%


lítica
Majadores
20 / 54.05 %
Eco-factos
2 / 05.54 %
Pesas de red
-
Morteros
-
Alisadores
-
Limas
2 / 05.54 %
Lascas
13 / 35.13 %

TOTAL
37
100%



FAUNA
PECES
1 / 33.33%
MAMIFEROS
-

AVES
1 / 33.33%

REPTILES
1 / 33.33%
CRUSTACEOS
-

PELECIPODOS
-

TOTAL
3
100%
POZO A
NIVEL 0.20 / 0.40

conchas
Bivalvos
376 / 33.93%
Strombus gigas
294 / 26.53 %
Citarium pica
95 / 8.57 %
Strombus pugilis
72 / 6.44 %
Strombus gallus
26 / 2.34 %
Murex
10 / 0.40 %
Polidontes
231 / 21.84 %
Arca
2 / 0.18 %
Strombus cotatus
1
0.09 %
Caracolum exelum
2 / 0.18 %
Conus
3 / 0.27 %
Trompeta
4 / 0.36 %
Oliva
2 / 0.18 %

TOTAL
1108
100%

cerámica
Galbo
43 / 91.48 %
Bordes
2 / 4.25 %
Buren
-
Asas
-
Decoradas
2 / 4.25%
TOTAL
47
100%
artefactos en concha
Picos o puntas
7 / 50.00 %
Platos
2 / 14.28 %
Martillos
2 / 14.28 %
Cucharas
-
Gubias
3 / 21.42%

TOTAL
14
100%

lítica
Majadores
1 / 3.33 %
Eco-factos
10 / 33.33 %
Pesas de red
2 / 6.66%
Morteros
-
Alisadores
-
Limas
9 / 30.00 %
Lascas
6 / 20.00 %
Esferolitos
2 / 6.66%

TOTAL
30
100%

FAUNA
PECES
5 / 71.42%
MAMIFEROS
1 / 14.28%
AVES
-
REPTILES
1 / 14.28%

CRUSTACEOS
-


PELECIPODOS
-

TOTAL
7
100%


POZO A
NIVEL 0.40 / 0.60

CONCHAS
Strombus gigas
140 / 23.29%
Strombus pugilis
40 / 6.65 %
Strombus gallus
16 / 2.66 %
Strombus cotatus
1 / 0.16 %
Bivalvos
184 / 30.61 %
Citaium pica
34 / 5.65 %
Murex
6 / 0.99 %
Polidontes
168 / 27.85 %
Caracolum exelum
1 / 0.16 %
Arca
3 / 0.44 %
Conus
6 / 0.99 %
Trompeta
2 / 0.33%
Oliva
-

TOTAL
601
100%






cerámica
Galbo
5 / 55.55 %

Bordes
1 / 11.11 %
Buren
2 / 22.22
-
Asas
-
Decoradas
1 / 11.11%

TOTAL
9
100%

artefactos en concha
Picos o puntas
7 / 70.00 %
Platos
-
Martillos
-
Cucharas
-
Gubias
3 / 30.00%

TOTAL
10
100%

lítica
Majadores
-
Eco-factos
17 / 54.83 %
Pesas de red
4 / 12.90%
Morteros
-
Alisadores
-
Limas
2 / 6.45 %
Lascas
7 / 22.58 %
Esferolitos
1 / 3.22%

TOTAL
31
100%


FAUNA
PECES
5 / 62.50%
MAMIFEROS
3 / 37.5%
AVES
-
REPTILES
-
CRUSTACEOS
-
PELECIPODOS
-

TOTAL
8
100%

POZO A
NIVEL O:60 / 0: 80 , Nivel seccionado (2 m²) para delimitar hallazgo de burén sobre fogón.

conchas
Strombus gigas
499 / 23.36%
Strombus pugilis
126 / 6.40%
Strombus gallus
18 / 0.91 %
Strombus cotatus
-
Bivalvos
550 / 27.96 %
Citaium pica
138 / 7.01 %
Murex
42 / 2.13 %
Polidontes
565 / 28.72 %
Caracolum exelum
4 / 0.20 %
Arca
14 / 0.71 %
Conus
1 / 0.05 %
Trompeta
5 / 0.25%
Oliva
-

TOTAL
1.907
100%


cerámica
Galbo
4 / 70.00 %
Bordes
2 / 30.00 %
Burén
-
Asas
-
Decoradas
-
TOTAL
6
100%


artefactos en concha
Picos o puntas
2 / 50.00 %
Platos
-
Martillos
1 /
Cucharas
-
25.00%
Gubias
1 / 25.00%
TOTAL
4 / 100%

lítica
Majadores
-
Eco-factos
6 / 42.85 %


Pesas de red
-
Morteros
-
Alisadores
-
Limas
-
Lascas
2 / 14.28 %
Esferolitos
6 / 42.85%
TOTAL
14 / 100%


FAUNA
PECES
-
MAMIFEROS
-
AVES
-
REPTILES
-
CRUSTACEOS
1 / 20.00%
PELECIPODOS
4 / 80%

TOTAL
5
100%

POZO A
NIVEL O:80 / 1: 00 , Nivel seccionado (2 m²) para delimitar hallazgo de burén sobre fogón.

conchas
Strombus gigas
150 / 38.86%
Strombus pugilis
9 / 2.33%
Strombus gallus
6 / 1.55 %
Strombus cotatus
-
Bivalvos
18 / 4.66 %

Citaium pica
42 / 7.01 %
Murex
42 / 7.01 %
Polidontes
156 / 40.41 %
Caracolum exelum
-
Arca
-
Conus
-
Trompeta
1 / 0.25%
Oliva
-

TOTAL
386
100%



cerámica
Galbo
-
Bordes
-
Burén
-
Asas
-
Decoradas
-

TOTAL
0



artefactos en concha
Picos o puntas
2 / 28.57 %
Platos
2 / 28.57%
Martillos
1 / 14.28%
Cucharas
2 / 14.28%
Gubias
1 / 14.28%
TOTAL
7 / 100%


lítica
Majadores
-
Eco-factos
4 / 100%
Pesas de red
-
Morteros
-
Alisadores
-
Limas
-
Lascas
-
Esferolitos
-
TOTAL
4 / 100%


FAUNA
PECES
1 / 16.60%
MAMIFEROS
-
AVES
-
REPTILES
-
CRUSTACEOS
-
PELECIPODOS
5 / 83:30%

TOTAL
6
100%


DESGLOSE DEL CORTE POZO “A”

POZO A
NIVEL 0.00 / 0.20
conchas
399 / 85.99 %
cerámica
20 / 4.31 %
artefactos concha
15 / 3.23 %
lítica
37 / 7.97 %
TOTAL
464 / 100%



POZO A
NIVEL 0.20 / 0.40
conchas
1.108 / 92.41 %
cerámica
47 / 3.91 %
artefactos concha
14 / 1.16 %
lítica
30 / 2.5 %
TOTAL
1.119 / 100%




POZO A
NIVEL 0.40 / 0.60
conchas
601 / 73.92 %
cerámica
7 / 0.86 %
artefactos concha
14 / 1.72 %
lítica
31 / 37.34 %
TOTAL
813 / 100%



POZO A
NIVEL 0.60 / 0.80
conchas
1.907 / 98.75 %
cerámica
6 / 0.31 %
artefactos concha
4 / 0.20 %
lítica
14 / 0.72 %

TOTAL
1.931 / 100%








POZO A
NIVEL 0.80 / 1.00
conchas
386 / 97.22 %
cerámica


artefactos concha
7 / 1.76 %
lítica
4 / 1.00 %
TOTAL
397 / 100%




TOTAL DE LAS COLECCIONES 4,641 OBJETOS

POZO A . Porcentaje de objetos por nivel.

NIVEL 0.00 / 0.20
9.99 %
NIVEL 0.20 / 0.40
25,83 %
NIVEL 0.40 / 0.60
17.51 %
NIVEL 0.60 / 0.80
41.60 % Nivel limitado a 2m² de excavación.
NIVEL 0.80 / 1.00
8.33 % Nivel limitado a 2m² de excavación.









POZO A

TODOS LOS NIVELES. Porcentaje de tipos de objetos por nivel

CONCHAS
4.401
94.82 %
CERÁMICA
80
1.72 %
ARTEFACTOS
54
1.16 %
LÍTICA
116
2.49 %


CONCHA
NIVEL 0.00 / 0.20
9.66 %
NIVEL 0.20 / 0.40
25.17 %
NIVEL 0.40 / 0.60
3.65 %
NIVEL 0.60 / 0.80
43.33 % Nivel limitado a 2m² de excavación.
NIVEL 0.80 / 1.00
8.77 % Nivel limitado a 2m² de excavación.




CERÁMICA
NIVEL 0.00 / 0.20
25.25 %
20
NIVEL 0.20 / 0.40
58.75 %
47
NIVEL 0.40 / 0.60
8.75 %
7
NIVEL 0.60 / 0.80
7.50 %
6
NIVEL 0.80 / 1.00






ARTEFACTOS EN CONCHA
NIVEL 0.00 / 0.20
27.77 %
15
NIVEL 0.20 / 0.40
25.92 %
14
NIVEL 0.40 / 0.60
25.92 %
14
NIVEL 0.60 / 0.80
7.40 %
4
NIVEL 0.80 / 1.00
12.96 %
7







LÍTICA
NIVEL 0.00 / 0.20
31.89 %
37
NIVEL 0.20 / 0.40
25.86 %
30
NIVEL 0.40 / 0.60
26.72 %
31
NIVEL 0.60 / 0.80
12.06 %
14
NIVEL 0.80 / 1.00
3.44 %
4





CONCLUSIONES DEL TRABAJO POR NIVELES ARTIFICIALES

POZO A

NIVEL 1.00 / 0.80

Este es el nivel más profundo al que se llegó en la excavación, formando su base un lecho rocoso irregular que provoca agujeros y depresiones donde se localiza el material arqueológico. La tierra húmica de color negruzco evidencia el origen cultural de los depósitos dejados por los habitantes del asentamiento. El estrato excavado es de reducidas dimensiones en comparación con los tres primeros cortes, pues se debió reducir la superficie a excavar hasta 2.35 m. x 1 m., para trabajar el piso con los restos del fogón localizado 40 cm. Más arriba, en el NIVEL 0.40 / 0.60.

El ajuar es típicamente conchero y no se localizan restos de cerámica, aunque sin excavar la totalidad del corte no podemos asegurar que no exista en esta fase primera de la ocupación. La dieta básica estaba constituida por moluscos marinos de la familia Strombus y moluscos terrestres de la familia Polidontes. Tambien se localizan escasas evidencias de pesca y ninguna de caza.

Consideramos este estrato artificial como los primeros restos de ocupación del sitio, donde además de ser muy reducida la superficie excavada, los materiales solo son un relleno de agujeros e intersticios en las rocas que constituyen el suelo firme del lugar.

NIVEL 0.80 / 0.60

Al igual que el anterior el estrato excavado es de pequeñas dimensiones en comparación con los tres primeros niveles, pues se debió reducir la superficie a excavar para trabajar el piso con los restos del fogón localizado 40 cm. más arriba, en el NIVEL 0.40 / 0.60. En este estrato artificial se tomó una muestra de concha con todas las precauciones para fecharla por el método del Carbono-14. El resultado ha sido sorprendente pues nos ha ofrecido una datación para este lugar de 1.525 + 70 años a. J.C. (3.530 + 70 años B.P.)

Este estrato artificial si se puede ya considerar como un piso constituido por materiales culturales procedentes de una ocupación continuada. Los utensilios que se encuentran están en la misma línea que los localizados en la base del yacimiento, al igual que la dieta que aun cuando resulta más rica, está igualmente constituida por una base de moluscos marinos, principalmente Strombus y bivalvos que se complementan en la misma proporción por moluscos terrestres de la familia Polidontes. No aparecen todavía evidencias de pesca, sino de recolección arrecifal, aunque esto no quiere decir que no se diera, pues repetimos que la superficie excavada es muy pequeña, 2.35 m. x 1 m.

Sin embargo la aparición sustancial de cerámica, muy sencilla y sin decoración, indica ya la presencia de actividad agrícola o recolectora, resultando especialmente interesante la presencia de abundantísimo polen de güayiga y evidencia de la existencia de una variedad de Pereskya, probablemente la variedad endémica “quisqueyana” que aun subsiste en la superficie del yacimiento en forma de un pequeño bosque de 17 viejas plantas arborescentes. El fruto de la Pereskya quisqueyana es comestible y probablemente formó parte de la dieta de estos antiguos pobladores del lugar.

En este sitio ya queda perfectamente constatada la existencia de un asentamiento, pues la cantidad de restos alimenticios, así como la abundancia de utensilios, unido al tipo de tierra en el que se encuentran, demuestra que no se trata de un simple conchero o un lugar de procesamiento de comida.

NIVEL 0.40 / 0.60

El nivel tambien fue recortado para poder trabajar sobre el enterramiento encontrado en el nivel superior, 0.20 / 0.40, con una superficie de excavación de 2.00 x 2.50 m.

Este es el nivel artificial más interesante del yacimiento, pues aquí es donde localizamos, a una profundidad de 0.50 a 0.60 cm., un fogón perfectamente conservado, con la masa de ceniza rodeada de pequeñas piedras, flanqueado por utensilios líticos y de concha, cerámica, burén y diversos restos alimentarios. La cerámica es de un tipo muy sencillo, de cocción uniforme y buena calidad, con escasa decoración y paredes de poco grosor. Todos los niveles presentan el mismo tipo de cerámica con apenas variaciones, aunque dado el pequeño tamaño de los fragmentos no podemos establecer ninguna tipología específica por el momento.

La fecha que nos ofreció la muestra de concha, al lado del fogón, tomada a 0.60 cm. de profundidad, para ser fechada por Carbono-14, nos dio una antigüedad de 1.375 + 60 años a. de J.C. (3.380 + 60 años B.P.). La existencia del burén, situado precisamente al lado del fogón, nos atestigua la existencia de un asentamiento de agricultores tempranos a mediados del segundo milenio antes de Cristo, lo cual nos sorprendió de manera abrumadora, ya que de ninguna manera podíamos pensar que se diera una fecha tan temprana en las Antillas Mayores para este tipo de poblaciones.

La perfecta correlación de fechas entre las muestras tomadas en el nivel 0.60 / 0.80 y el tomado 20 cm. más arriba, unido a la aséptica manera de tomar las muestras, provistos de guantes plásticos y protegiendo de inmediato los especimenes de concha con papel aluminio sin que ningún agente pudiese contaminarlos, nos ofrece una absoluta fiabilidad en el resultado, dado que el laboratorio encargado de realizar la datación, Beta Analithic, es universalmente conocido por su profesionalidad.

En este nivel observamos ya el pleno desarrollo del asentamiento. Aún cuando continúa el mismo tipo de utensilios de concha que en los primeros niveles, la industria lítica se multiplica, apareciendo varias pesas de red, lo que coincide perfectamente con el tipo de peces que encontramos entre la fauna y que demuestra la existencia de un poblado de pescadores bien desarrollado. Los restos de peces encontrados corresponden al Caraux hippus (cojinúa amarilla), Centropomus sp. (róbalo) y una especie no identificada.

Pero los medios de subsistencia en este nivel tambien adquieren un interesante desarrollo, pues encontramos ya restos de animales de caza como del Isolobodon portorricensis (hutía) y una especie de otro mamífero no identificado. A pesar de todo se sigue manteniendo la recolección de moluscos terrestres y marinos, casi en la misma proporción que en los niveles anteriores y con las mismas especies: Strombus, Polidontes, etc.

La industria lítica aumenta en proporción sobre la industria de concha, aunque ésta última sigue siendo primordial en el asentamiento. Se observa una gran profusión de restos culturales, aún más que en los niveles más profundos, así como abundantes restos de ceniza mezclada con la tierra húmica entre la que encontramos los utensilios y los desechos alimenticios. Los análisis de polen nos ofrecen la existencia de abundante güayiga, Preskya y diferentes plantas frutales que casi con seguridad constituirían una parte importante de la dieta de los pobladores de este asentamiento.

NIVEL 0.20 / 0.40

El nivel contiene abundantes restos culturales en una línea muy similar al estrato precedente. Solamente se diferencia por la gran abundancia de utensilios de todo tipo, resultando ya evidente la ausencia de predominio de ninguna de las especialidades de concha, lítica o cerámica. Los restos de cerámica abundan, siendo esta de un tipo muy sencillo, de cocción uniforme y buena calidad, con escasa decoración, en ocasiones incisa, paredes más bien finas y sistemas de prensión en forma de mamelón alargado. Tambien encontramos restos de un fogón y abundante ceniza mezclada con la tierra húmica del estrato artificial.

La existencia de pesas de red y el hallazgo de restos de peces pelágicos además de los propios de los arrecifes, nos indican la mejora y el mantenimiento de sus sistemas de pesca en relación con los niveles más profundos del corte. Las especies encontradas corresponden al Caranx hippos (cojinúa) y el Espinephelus sp., (mero nerítico oceánico), el Diodon hystrix (guanábana o pez globo) y una especie no identificada. Seguimos encontrando una función de recolección de moluscos marinos y terrestres muy intensa, siempre basada en bivalvos, Strombus y Polidontes.

También localizamos algunos restos de mamíferos, concretamente de Isolobodón portorricensis (hutía), lo que certifica la continuación de la actividad de caza. La presencia de restos de tortuga atestigua la presión del grupo humano sobre la población de este tipo de reptiles propios del arrecife de coral. Aun cuando no se realizaron estudios de polen en este nivel, podemos suponer que se continuaría procesando la güayiga y aprovechando las mismas especies vegetales que en los niveles anteriores.

Este nivel tambien nos ofreció un interesante enterramiento en la esquina oriental del corte. El esqueleto se encontraba en posición fetal, estrechamente flexado, enterrado en un lecho de conchas, fundamentalmente grandes conchas de lambí y protegido por piedras irregulares de tamaño medio. Tambien encontramos sobre él una cortante lasca de sílex, tal vez colocada como ofrenda. La tierra en la que estaba enterrado el individuo era arena de playa mezclada con restos de piedras coralinas y conchas.

El individuo era un hombre joven de entre 16 y 18 años de edad. En el estudio del esqueleto no se observaron restos evidentes de la causa de su muerte. El cráneo se encontró destruido, pero por la buena conservación de su dentadura se evidenciaba que su dieta era equilibrada, tal como lo atestiguan los restos de alimentos y fauna que se encuentran en el yacimiento. En la prospección superficial pudimos constatar la existencia de otros enterramientos en la misma zona, pero ningún resto más pudo localizarse en el área de excavación.

NIVEL 0.00 / 0.20

En este nivel localizamos en la superficie la evidencia de estratos revueltos, tal como era de esperar, los cuales se van a sentando hacia los diez centímetros de profundidad aproximadamente. Los primeros centímetros del corte ofrecen tierra húmica, suelta, poca cantidad de materiales arqueológicos o asociables suelo con presencia de raíces y rocas caliza suelta. Encontramos materiales contemporáneos, clavos, un proyectil de carabina, fragmentos de cerámica, una moneda algunos fragmentos de metal. Todo este material a menos de tres centímetros. No obstante, por debajo de este nivel revuelto, ya encontramos vestigios de lo que más adelante será el grueso de materiales que caracterizan a este yacimiento arqueológico.

Debemos suponer por el tipo de utensilios encontrados que la agricultura, probablemente de la güayiga, es una de las bases alimentarias en esta época del asentamiento. Fuera de la agricultura, el principal aporte alimentario se cifra en la recolección de moluscos marinos, principalmente bivalvos como ostras y almejas y monovalvos de la familia Strombus (lambí), con una baja influencia de moluscos terrestres, básicamente de la familia Polidontes, factor este que diferencia este nivel del resto de los que se excavaron en el pozo.

Tambien tenemos evidencia de pesca arrecifal, con la aparición de tortuga. Algunos restos de aves y mamíferos nos indican que probablemente también se siguió manteniendo la actividad cazadora.

Aun no hemos podido fechar este nivel para conocer el momento en que se abandonó el asentamiento, pero probablemente fue en fecha temprana, ya que en general los materiales encontrados durante toda la excavación, aun cuando evidencian una evolución en los medios de vida, se mantienen uniformes, haciéndonos pensar, por el momento, que se trata de un grupo cultural que se mantiene establecido en este lugar durante varios centenares de años.

ANÁLISIS DE LOS PORCENTAJES DE MATERIALES DEL POZO “C”

POZO C
NIVEL 0.00 / 0.20

conchas
Strombus gigas
321 / 46.79%
Strombus pugilis
53 / 7.72%
Strombus gallus
12 / 1.74%
Strombus cotatus
2 / 0.29%
Bivalvos
180 / 26.23%
Citaium pica
82 / 11.95%
Murex
13 / 1.89%
Polidontes
19 / 2.76%
Caracolum exelum
4 / 0.58%
Arca
-
Conus
-
Trompeta
-
Oliva
-

TOTAL
686
100%

cerámica
Galbo
4 / 70.00 %
Bordes
2 / 30.00 %
Burén
-
Asas
-
Decoradas
-

TOTAL
6
100%

artefactos en concha
Picos o puntas
2 / 50%
Platos
-
Martillos
1 / 25%
Cucharas
-
Gubias
1 / 25%

TOTAL
4
100%

litica
Majadores
-
Eco-factos
6 / 42.85 %
Pesas de red
-
Morteros
-
Alisadores
-
Limas
2 / 14.28 %
Lascas
6 / 42.85%
Esferolitos
-

TOTAL
14
100%

POZO C
NIVEL O:20 / 0:40

conchas
Strombus gigas
201 / 56.73%
Strombus pugilis
26 / 7.34%
Strombus gallus
13 / 3,91%
Strombus cotatus
2 / 0.56%
Bivalvos
52 / 14.68%
Citaium pica
27 / 7.62%
Murex
4 / 1.12 %
Polidontes
25 / 7.62 %
Caracolum exelum
1 / 0.28 %
Arca
1 / 0.28 %
Conus
-
Trompeta
2 / 0.56%
Oliva
-
TOTAL
352
100%

cerámica
Galbo
4 / 50.00 %
Bordes
4 / 50.00 %
Burén
-
Asas
-
Decoradas
-

TOTAL
8
100%

artefactos en concha
Picos o puntas
2 / 40.00%
Platos
1 / 20.00%
Martillos
1 / 20.00%
Cucharas
-
Gubias
1 / 20.00%
TOTAL
5
100%


litica
Majadores
1 / 3.22%
Eco-factos
10 / 32.25%
Pesas de red
3 / 9.67%
Morteros


Alisadores
-
Limas
2 / 6.45%
Lascas
15 / 48.38%
Esferolitos
-

TOTAL
31
100%

POZO C
NIVEL O:40 / 0:60

conchas
Strombus gigas
560 / 111.55%
Strombus pugilis
60 / 11.95%
Strombus gallus
24 / 4.78%
Strombus cotatus
-
Bivalvos
110 / 21.91%
Citaium pica
6 / 1.19%
Murex
10 / 1.99%
Polidontes
335
66.73%
Caracolum exelum
4 / 0.79%
Arca
7 / 1.39%
Conus
1 / 0.19%
Trompeta
5 / 0.99%
Oliva


TOTAL
502
100%


cerámica
Galbo
4 / 100%
Bordes
-
Burén
-
Asas
-
Decoradas
-

TOTAL
4
100%

artefactos en concha
Picos o puntas
2 / 50.00%
Platos
-
Martillos
1 / 25.00%
Cucharas
-
Gubias
1 / 25.00%

TOTAL
4
100%

lítica
Majadores
-
Eco-factos
6 / 75.00%
Pesas de red
-
Pesas de red
-
Morteros
-
Alisadores
-
Limas
2 / 25.00%
Lascas


TOTAL
8
100%

CONCLUSIONES DEL TRABAJO POR NIVELES DEL POZO “C”

POZO C

Debido a problemas de presupuesto no nos fue posible realizar estudios complementarios de los restos arqueológicos obtenidos en la excavación del pozo “C”. Por ello nuestras conclusiones a cerca de estos niveles estratigráficos son solamente primarias, a la espera de conseguir una subvención que nos permita estudiar con detalle los materiales que fueron depositados en el Museo del Hombre Dominicano.

NIVEL 0.40 / 0.60

Al igual que en pozo “A” la tierra es húmica y evidencia su origen como resto de una ocupación humana continuada. Los principales restos alimentarios detectados son, al igual que en el pozo “A” moluscos marinos del género Strombus y bivalvos y moluscos terrestres del género Polidontes. El resto de la fauna aún no ha sido analizada.

Los utensilios están compuestos por industria de concha principalmente, con algo de industria lítica. Es de resaltar que desde los niveles más profundos ya aparece cerámica en este corte, lo que puede apoyar la posibilidad de que tambien se pueda encontrar en el estrato más profundo del pozo “A”, en el momento en que se pueda completar su excavación, actualmente parada por falta de medios económicos para continuar los trabajos.

NIVEL 0.20 / 0.40

En este nivel artificial se sigue la misma tónica que en los niveles intermedios del pozo “A”, con un sensible aumento de industria lítica y de presencia de cerámica, manteniéndose estable la incidencia de la industria de concha. Aun cuando no se ha podido analizar la fauna, la presencia de varias pesas de red nos confirman el desarrollo, al igual que en pozo “A”, de la pesca. Tambien el incremento de la cerámica nos indica una actividad agricultora, dados los hallazgos de restos de burén a pocos metros y a una profundidad similar en el pozo “A”. Sin embargo resulta curioso comprobar que en este pozo la incidencia de la recolección de moluscos terrestres, Polidontes, disminuye sensiblemente ya desde este nivel, manteniéndose sin embargo la captura de moluscos marinos del género Strombus.

NIVEL 0.00 / 0.20

Los primeros 10 cm. de este nivel artificial mantienen material evidentemente revuelto, dándose la misma circunstancia que el primer nivel del pozo “A”, aumentando la presencia de utensilios y restos de alimentos a partir de los primeros 10 cm. de profundidad. La tónica es idéntica que en el pozo vecino, con presencia de cerámica, el mismo tipo de industria en concha que en el resto de los niveles y la misma proporción de restos de recolección de moluscos marinos del género Strombus, manteniéndose muy baja la proporción de moluscos terrestres del género Polidontes.




LOS GRUPOS CON INDUSTRIA DE CONCHA EN EL CARIBE

Las primeras fechas con las que contamos para documentar la ocupación más temprana de las Antillas de grupos humanos se refieren al 3.900 a. de J.C., en Angostura, Puerto Rico; del 3.190 a. de J.C., en cayo Levisa, en Cuba y del 2.610 a. de J.C., en Barrera-Mordan, en la Republica Dominicana. Estos grupos solamente contaban con industria lítica. El poblamiento de los grupos humanos con industria de concha es sensiblemente posterior.

El origen de los grupos culturales con industria de concha lo encontramos en la Guayana venezolana, en el conchero de Ño Carlos hacia el año 4.000 a. de J.C., y en el sitio de Guayana, con una fecha similar (Sanoja y Vargas, 2.001), donde ya aparecen instrumentos fabricados en este material, pero los primeros grupos puramente adscribibles a la industria de la concha que se localizan en el Caribe continental podemos encuadrarlos dentro de un esquema recolector hacia el 2.000 ó el 2.500 a. de J.C., en yacimientos arqueológicos venezolanos, en Manicuare, península de Araya, situada en el estado de Sucre y en Punta Gorda y La Aduana en el estado de Esparta, situados en el litoral de la isla de Cubagua.

Los grupos que utilizan la industria de la concha, colonizan las Antillas provenientes de los citados sitios del Caribe continental, aunque tambien existe la posibilidad de que la colonización de las islas provenga de La Florida, dado que encontramos este tipo de industria de concha en algunos yacimientos arqueológicos en la citada península (Veloz 1.991).

La llegada a las Antillas de los grupos con utensilios de concha se documenta entre el 1.580 y el 1.660 a. de JC., en la isla de Vieques, en Puerto Rico; alrededor del año 2.000 + 150 años a. de JC., en cueva Funche, en Cuba; y entre el 2.190 y el 2.020 a. de JC., en el yacimiento de Coral Costa Caribe, en Juan Dolio, en la costa Sureste de la isla de Santo Domingo.

Si seguimos el recorrido de los grupos humanos con industria de concha desde su entrada a la isla de Santo Domingo, localizamos las fechas más antiguas en Juan Dolio, en el sitio Coral Costa Caribe, existiendo otros sitios arqueológicos adscribibles al mismo grupo cultural, ya evolucionado y de fechas mucho más recientes en Honduras del Oeste, Museiépedro y El Caimito. La Punta de Bayahíbe es uno de los yacimientos con industria de concha con fechas de asentamiento más antiguas y el primero en el que se documenta cerámica y burén en todo el Caribe insular.

En base al instrumental en concha, la alimentación y los utensilios de piedra, el sitio de La Punta de Bayahíbe, en su primera etapa fechada en el 1.530 + 30 a. de J.C., es claramente un yacimiento arqueológico con industria de concha de tipo Manicuare que se adscribe al mismo grupo cultural del sitio Coral Costa Caribe de Juan Dolio, algo más antiguo.

LOS GRUPOS CERAMISTAS TEMPRANOS

La cerámica aparece en el área continental caribeña hacia el año 3.000 a. de J.C., localizada en el yacimiento de Puerto Hormiga, en la costa colombiana. Este sitio arqueológico no presenta industria en concha, salvo algunos artefactos aislados.

Posteriormente, hacia el año 2.200 a. de J.C., en el sitio Rotinet tambien encontramos cerámica y en este mismo lugar aparece el burén en el 1.500 a. de JC., artefacto que tambien encontramos en Malambo hacia el 1.200 a. de J.C. El sitio de Hosororo Creek, en el distrito Noroeste de Guyana tiene alfarería hacia el año 2.000 a. de JC., y burén en el 1.550 + 65 años a. de JC. En el sitio Las Varas, al Noreste de Venezuela, se constata el cultivo de plantas y el uso de cerámica hacia el 2.600 + 70 años a. de JC. En el conchero Guyana, al Noreste de Venezuela, aparece cerámica de tradición barrancoide con una fecha de 1500 + 90 años a. de JC.

La evidencia más antigua de cerámica en las Antillas la encontrábamos hasta ahora en Santo Domingo, en el sitio Punta Cana, en la costa Este de la isla, con una fecha del 340 a. de JC., con presencia de burén.

El sitio La Punta de Bayahíbe resulta por ello, en este momento, el lugar con la evidencia de cerámica y burén más antiguo del Caribe insular, pues se documenta su presencia en una fecha situada entre el 1.370 y el 1.080 a. de JC.

Según la opinión de especialistas como Betty Meggers, Clifford Evans (Meggers, Evans, 1.978) y Marcio Veloz (Veloz, 1.991), el paso de las sociedades recolectoras a las agrícolas se da precisamente en grupos que presentan industria de concha y este es precisamente el tipo de industria que encontramos en el sitio La Punta de Bayahíbe.

Hasta ahora, además del sitio Punta Cana, se documentaba cerámica temprana en la isla de Santo Domingo, siempre en la costa Sur y Sureste, en los yacimientos de Honduras del Oeste, con fechados del 360 a. de JC., El Caimito, con fechados del 180 a. de JC., y Musiepedro, con fechados del 305 a. de JC., ligados todos a industrias líticas con sílex y cantos rodados y con la aparición de algunos instrumentos de concha.

Existe la posibilidad de la existencia de cerámica muy temprana en otro yacimiento dominicano: la cueva de Berna. El sitio presenta bastante industria de concha, aunque se le adscribe a la tradición de Banwari Trace, con fechados que abarcan desde el 1.890 hasta el 1.255 a. de JC.

En este sitio, se documenta el hallazgo de bastantes restos de cerámica sin decoración en los primeros estratos de la cueva, asociados a restos de industria lítica, de concha y coral, similar a la que se localiza en el sitio La Punta de Bayahíbe. Aun así, los excavadores del yacimiento consideran esta cerámica, todavía sin fechar, perteneciente a grupos posteriores a la ocupación tardía del yacimiento (Veloz, Ortega, etc. 1.977).

Tambien se ha encontrado cerámica en el estrato más reciente de Levisa, en Cuba, cuyo fechado al parecer la sitúa en el primer milenio a. de JC. (Tabio, Guarch y Domínguez, 1.978)

CONCLUSIONES

El asentamiento ceramista temprano con industria de concha de La Punta de Bayahíbe, es un yacimiento arqueológico de extrema importancia para reconstruir la historia de la isla de Santo Domingo y la llegada de los pueblos agricultores a las Antillas. En estos momentos solamente tenemos una primera visión del yacimiento, pero esperamos lograr fondos para continuar las excavaciones y poder obtener toda la información que se encuentra enterrada a la espera de que los arqueólogos la saquemos a la luz.

Haciendo una sencilla recapitulación de los datos obtenidos, podemos decir que los pobladores de la Punta de Bayahíbe llegaron a este lugar en la primera mitad del segundo milenio antes de Cristo, probablemente procedentes de Venezuela. En un principio se dedicaron más a la recolección que a la pesca, pero conforme se fueron integrando en el ecosistema del lugar fueron prosperando como comunidad, haciendo un intenso uso de la técnica cerámica, de la agricultura, fundamentalmente basada el procesamiento de la güayiga y organizando avanzados sistema de pesca con redes.

Probablemente abandonaron el asentamiento a principios del primer milenio antes de Jesucristo, aunque para saberlo con seguridad necesitamos realizar más fechados con Carbono-14. Para entonces ya eran un grupo cultural perfectamente integrado en su medio, con variados sistemas de subsistencia y un gran dominio de todas las técnicas que posteriormente serían comunes en todas las sociedades cerámicas presentes en la isla de Santo Domingo.

Las principales conclusiones que hemos obtenido de la excavación de urgencia realizada en La Punta de Bayahíbe son las siguientes:

1 – Los restos culturales hallados en el asentamiento de La Punta de Bayahíbe tienen evidentes características manicuaroides en cuanto a su industria de concha, por lo que consideramos en extremo probable que se trate de grupos que provienen de Venezuela.

2 – Las fechas que hemos obtenido en el yacimiento son las más antiguas con presencia de cerámica y burén halladas en todo el Caribe insular hasta la fecha, pero aún así, resultan perfectamente encuadrables con las posibles migraciones de pueblos del continente al arco antillano. Los hallazgos de cerámica y burén en la costa caribeña de Venezuela y Guyana en fechas más tempranas que las que localizamos en La Punta de Bayahíbe, ya pronosticaban la posibilidad de que los pueblos agricultores hubieran atravesado el mar Caribe antes del siglo cuarto antes de J.C.

3 – La presencia de cerámica y burén en todos los niveles estratigráficos nos hace revisar todo el panorama de la colonización del caribe insular por grupos de agricultores. Realmente el número de excavaciones arqueológicas realizadas en la costa dominicana es muy reducida. Por ello no es de extrañar que se localicen nuevos sitios arqueológicos que puedan ofrecernos una visión diferente de la que hasta ahora tenemos sobre el poblamiento de las islas del Caribe.

4 – El hallazgo de cerámica en niveles tan antiguos nos ha hecho revisar las investigaciones arqueológicas de sitios considerados precerámicos en los que se encuentra cerámica en algunos niveles, la cual siempre fue considerada intrusiva. El motivo debe ser el que en todos los casos de excavaciones realizadas hace ya mucho tiempo, en momentos en que no se contaba ni con los medios de hoy día para realizar investigaciones, ni con la experiencia tienen actualmente los arqueólogos caribeños. En cualquier caso antes de llegar a ninguna conclusión es necesario realizar los estudios correspondientes, pues el trabajo de los investigadores debe ser respetado en lo que vale.

5 - Los resultados de este trabajo los consideramos como preliminares, pues solo se ha excavado una pequeña parte del yacimiento. Necesitamos más fechas para corroborar los datos que hemos obtenido y lograr una visión completa del grupo cultural que hemos localizado. Nosotros hemos sido los primeros en haber recibido una enorme sorpresa al obtener estos fechados. La premura con la que debimos excavar el yacimiento y la falta de fondos suficientes no nos ha permitido realizar un trabajo tan completo como hubiésemos deseado. Estábamos ante una excavación de urgencia y no podíamos conocer la importancia del yacimiento hasta que logramos obtener los resultados de los fechados por Carbono-14.

6 – En los últimos años están apareciendo yacimientos que nos hacen cambiar nuestra visión del poblamiento del Caribe: Punta Cana, Juan Dolio y ahora La Punta de Bayahíbe. Esperamos que este hallazgo abra la puerta a la investigación en profundidad de otros sitios arqueológicos que puedan ofrecernos nuevos datos sobre nuestra historia.

APENDICES
  1. ANALISIS DE RESTOS DE ALIMENTO POR: LIC. JOSÈ LEMBRET
  2. ANALISIS DE POLEN POR: LIC. JOAQUIN NADAL
  3. DATACIONES POR C-14 POR: BETA ANALITIC
  4. INFORME DE LOS RSTOS OSEOS POR: LUNA CALDERON /TAVAREZ


ESTUDIO DE FAUNA, POZO “A”

NIVEL 0.00 / 0.20
CLASE
ORDEN
FAMILIA
ESPECIE
PIEZAS
ESPECI
MENES
REPTILIA
Chelonia
N/I
N/I
1
1
AVE
N/I
N/I
N/I
1
1
MAMMALIA
N/I
N/I
N/I
1
1

TOTAL
3

NIVEL 0.20 / 0.40
CLASE
ORDEN
FAMILIA
ESPECIE
PIEZAS
ESPECI
MENES
PECES
Perciformes
Serranidae
Epinephelus sp.
1
1
PECES
Perciformes
Carangidae
Caranx hippos
1
1
PECES
N/I
N/I
N/I
3
1
PECES
Tetreodontiformes
Diodontidae
Diodon histrix
2
2
REPTILIA
Chelonia
N/I
N/I
1
1
MAMMALIA
Rodentia
Capromydae
Isolobodon portorricensis
1
1


TOTAL
7

NIVEL 0.40 / 0.60
CLASE
ORDEN
FAMILIA
ESPECIE
PIEZAS
ESPECI
MENES
PECES
Perciformes
Carangidae
Caranx hippos
7
2
PECES
Perciformes
Centropomidae
Centropo-
mus sp.
2
2
PECES
N/I
N/I
N/I
1
1
MAMMALIA
Rodentia
Capromydae
Isolobodon portorricen-
sis
2
2
MAMMALIA
N/I
N/I
N/I
3
1

TOTAL
8

NIVEL 0.60 / 0.80
CLASE
ORDEN
FAMILIA
ESPECIE
PIEZAS
ESPECI
MENES
CRUSTACEA
Decápoda

Cardiosoma guanumi
1
1

TOTAL
1
NIVEL 0.80 / 1.00
CLASE
ORDEN
FAMILIA
ESPECIE
PIEZAS
ESPECI
MENES
PECES
Perciformes
Carangidae
Caranx hippos
1
1

TOTAL
1

Estudio realizado por José Lembert


DATACIONES POR CARBONO-14

January 19, 2005
Dr. Jose Gabriel Atiles
Calle 3, No 3, Km. 2.5 prolongacion
Avenida Independecia
Barrio INVI
Santo Domingo
Republica Dominicana
RE: Radiocarbon Dating Results For Samples 000-000 000 001, 000-000 000 002
Dear Dr. Atiles:

Enclosed are the radiocarbon dating results for two samples recently sent to us. They each provided plenty of carbon for accurate measurements and all the analyses went normally. The report sheet also contains the method used, material type, and applied pretreatments and, where applicable, the two-sigma calendar calibration range.

As always, this report has been both mailed and sent electronically. All results (excluding some
inappropriate material types) which are less than about 20,000 years BP and more than about ~250 BP include this calendar calibration page (also digitally available in Windows metafile (wmf) format upon request). The calibrations are calculated using the newest (1998) calibration database with references quoted on the bottom of each page. Multiple probability ranges may appear in some cases, due to short-term variations in the atmospheric 14C contents at certain time periods. Examining the calibration graphswill help you understand this phenomenon. Don’t hesitate to contact us if you have questions about calibration.

We analyzed these samples on a sole priority basis. No students or intern researchers who would necessarily be distracted with other obligations and priorities were used in the analyses. We analyzed them with the combined attention of our entire professional staff. Information pages are also enclosed with the mailed copy of this report. If you have any specific
questions about the analyses, please do not hesitate to contact us.

Thank you for prepaying the analyses. A receipt is enclosed. As always, if you have any
questions or would like to discuss the results, don’t hesitate to contact me.

Sincerely,

Dr. Jose Gabriel Atiles Report Date: 1/19/2005
Material Received: 12/21/2004

Sample Data Measured 13C/12C Conventional
Radiocarbon Age Ratio Radiocarbon Age(*)
Beta - 199781 2950 +/- 60 BP +1.0 o/oo 3380 +/- 60 BP

SAMPLE : 000-000 000 001
ANALYSIS : Radiometric-Standard delivery
MATERIAL/PRETREATMENT : (shell): acid etch
2 SIGMA CALIBRATION : Cal BC 1420 to 1120 (Cal BP 3370 to 3080)
Beta - 199782 3110 +/- 70 BP +0.5 o/oo 3530 +/- 70 BP

SAMPLE : 000-000 000 002
ANALYSIS : Radiometric-Standard delivery
MATERIAL/PRETREATMENT : (shell): acid etch
2 SIGMA CALIBRATION : Cal BC 1620 to 1310 (Cal BP 3570 to 3260)

CALIBRATION OF RADIOCARBON AGE TO CALENDAR YEARS

(Variables: C13/C12=1:Delta-R=0±0:Glob res=-200 to 500:lab. mult=1)

La bor ato ry numbe r: Beta-199781
Convent io nal radiocarbon age: 3380±60 BP
(local reservoir correction not applied)

2 Sigma calibrated result:
(95% probability)
Cal BC 1420 to 1120 (Cal BP 3370 to 3080)

In te rc ep t d a ta
Intercept of radiocarbon age
with calibration curve: Cal BC 1300 (Cal BP 3250)
1 Sigma calibrated result:
(68% probability)
Cal BC 1380 to 1220 (Cal BP 3330 to 3170)
4 98 5 S.W. 7 4th Court, Miami, Florida 33155 • Tel: (305)66 7-51 67 • Fax: (305)663-09 64 • E-Mail: b eta@ra diocarbo n.com

Beta Analytic Radiocarbon Dating Laboratory
Talma, A. S., Vogel, J. C., 1993, Radiocarbon 35(2), p317-322
A Simplified Approach to Calibrating C14 Dates
Mathematics
Stuiver, M., et. al., 1998, Radiocarbon 40(3), p1041-1083
INTCAL98 Radiocarbon Age Calibration
Stuiver, M., van der Plicht, H., 1998, Radiocarbon 40(3), pxii-xiii
Editorial Comment
Calibration Database
MARINE98
Database used
Refe re nces:
Radiocarbon age (BP)
3150
3200
3250
3300
3350
3400
3450
3500
3550
Shell 3600
Cal BC
1450 1400 1350 1300 1250 1200 1150 1100
3380±60 BP (3380±60 adjusted)








CALIBRATION OF RADIOCARBON AGE TO CALENDAR YEARS

(Variables: C13/C12=0.5:Delta-R=0±0:Glob res=-200 to 500:lab. mult=1)

La bor ato ry numbe r: Beta-199782
Convent io nal radiocarbon age: 3530±70 BP
(local reservoir correction not applied)

2 Sigma calibrated result:
(95% probability)
Cal BC 1620 to 1310 (Cal BP 3570 to 3260)

In te rc ep t d a ta
Intercept of radiocarbon age
with calibration curve: Cal BC 1450 (Cal BP 3400)
1 Sigma calibrated result:
(68% probability)
Cal BC 1520 to 1390 (Cal BP 3470 to 3340)
4 98 5 S.W. 7 4th Court, Miami, Florida 33155 • Tel: (305)66 7-51 67 • Fax: (305)663-09 64 • E-Mail: b eta@ra diocarbo n.com

Beta Analytic Radiocarbon Dating Laboratory
Talma, A. S., Vogel, J. C., 1993, Radiocarbon 35(2), p317-322
A Simplified Approach to Calibrating C14 Dates
Mathematics
Stuiver, M., et. al., 1998, Radiocarbon 40(3), p1041-1083
INTCAL98 Radiocarbon Age Calibration
Stuiver, M., van der Plicht, H., 1998, Radiocarbon 40(3), pxii-xiii
Editorial Comment
Calibration Database
MARINE98
Database used
Refe re nces:
Radiocarbon age (BP)
3250
3300
3350
3400
3450
3500
3550
3600
3650
3700
Shell 3750
Cal BC
1650 1600 1550 1500 1450 1400 1350 1300
3530±70 BP (3530±70 adjusted)












INFORME DE LOS RESTOS OSEOS HUMANOS ENCONTRADOS EN EL ENTERRAMIENTO DEL SITIO LA PUNTA DE BAYAHIBE

El sitio arqueológico de Bayahíbe geográficamente se encuentra ubicado en el Este del país en un farallón sobre el nivel del mar. En esta área el suelo es arenoso con vegetación alterna de cactus y otras plantas xerófitas. Debido al clima seco de la zona costera, todos los huesos encontrados en el lugar se han conservado en buen estado.

En el POZO “A”, previamente excavado por los arqueólogos Gabriel Atiles y Adolfo López, se procedió a la limpieza de un esqueleto que se encontraba en posición decúbito dorsal, flexado, con orientación Este – Oeste y cuya tumba tenía 1.20 m. de largo y 0.88 m. de ancho. Se trata de un enterramiento simple. El largo del esqueleto es de 1.17 m. y el ancho es de 0.43 m. El largo del fémur es de 40 cm. aproximadamente y el húmero es de 38.5 cm. Esto permite establecer una estatura mediana ya que el sujeto se encontraba en pleno proceso de crecimiento cuando se produjo su muerte.

Se trata de un sujeto masculino cuya edad oscila entre los 16 y los 18 años. Fue colocado en un lecho de piedras y cubierto con una tierra negruzca, la cual contenía restos alimenticios. El esqueleto se encontraba a 40 cm. de profundidad.

El tratamiento previo de la tumba para colocar el enterramiento contribuyó a la preservación de los huesos y a evitar que estos se dispersaran en la arena. Junto al esqueleto había huesos dispersos y el cráneo muy destruido, lo que hizo imposible determinar el tipo de deformación cefálica.

Los huesos presentes en este enterramiento son:

Fragmentos de cráneo.
2 clavículas.
7 vértebras cervicales.
Algunas vértebras dorsales y lumbares.
2 húmeros.
2 cúbitos.
2 radios.
1 pelvis.
2 fémures fragmentados.
2 tibias.
2 peronés.
Varios huesos de las manos.
Varios huesos de los pies.
1 maxilar superior fragmentado.
1 maxilar inferior con algunos dientes.

La importancia de este cementerio perteneciente a grupos agricultores es de una magnitud insospechada porque permitirá establecer perfil de salud, mortalidad infantil, esperanza de vida y la composición del grupo por sexo y edad al igual que otras características biológicas.
Informe realizado por:
Fernando Luna Calderon y Glenis Maria Tavarez

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